Educación y Sociedad

viernes , 22, noviembre 2019 Comentarios desactivados en Educación y Sociedad

La formación social se encuentra determinada en la actualidad por La educación moderna la cual involucra también la formación científica, cívica y técnica de los ciudadanos. Pero además se confirma como un eje vertebrador cuya función es impulsar el progreso de las colectividades humanas, con lo cual no se trata de un simple concepto. 

Por estas razones ya no es posible discutir su importancia, ya que es mucho más relevante que ser tratada como si fuese una cómoda cambiador bebé, es decir como un objeto más a la disposición de la sociedad. En la actualidad el debate gira entorno a la orientación, destino y calidad con la que debe contar la educación, tanto para quienes son educados, como para la colectividad. Además, tampoco suele discutirse si esta es laica, privada o pública. 

Pero en la actualidad lo que sí es preocupante para los estados, gobiernos y la sociedad en general es la manera de lograr que ella, dentro de su carácter masivo, no alcance a perder lo democrático, incluyente y que de la misma manera no se deteriore su calidad. Cada inicio de clases, se genera una gran expectativa para toda la sociedad, pero también se trata de una excelente oportunidad para que los distintos actores y sujetos del proceso educativo se concentren en la reflexión sobre la función y el alcance social, cívico, económico, científico y técnico que este debe conservar. 

En estos tiempos de globalización y de incorporación de la realidad virtual, resulta bastante importante llegar a una reflexión acerca de que la educación ya no es un factor de inclusión social, de reconocimiento y de ampliación de derechos pues eso ya es inherente a ella, en la actualidad se va más allá, pues se trata de que sus impulsores, institucionales y humanos, puedan comprender que no se trata de educar por educar, ni de instruir por instruir. Pero que además, ello tampoco de un culto masivo a la construcción de edificaciones escolares, y ello se debe a que si estas no se encuentran articuladas con las nuevas visiones de la educación, sólo terminarán brindando un escaso servicio. Otro aspecto que aún no ha sido resuelto y continúa como una deuda social es lo referente a la educación rural y sus escuelas, sólo por el simple hecho de que continúan siendo el patito feo dentro del pensamiento de aquellos que han decidido creer que la educación solo merece atención en las urbes.

De esta manera, el elemento a debatir y analizar de forma central debe ser  cómo hacer que los estudiantes se conviertan en transformadores de la información que pueden recibir en conocimiento, y de cómo pueden hacer que este se convierta en un instrumento que logre un verdadero  cambio en ellos, pero que de manera simultánea cambie a la sociedad.

No debemos olvidar nunca el principio que maneja la Unesco que sostiene que la educación “es un derecho humano para todos, a lo largo de toda la vida, y que el acceso a la instrucción debe ir acompañado de la calidad”.