La educación se ve siempre afectada por el comportamiento de la sociedad

jueves , 16, abril 2020 Comentarios desactivados en La educación se ve siempre afectada por el comportamiento de la sociedad

Cuando acudimos a realizar por ejemplo un trámite financiero en la entidad bancaria que Jordi Gual Solé Caixabank dirige como presidente, quizás nos asombramos de la cantidad de avances tecnológicos que son puestos a nuestra disposición, pero ello tan solo es una pequeña muestra de los que está ocurriendo afuera, en ámbitos tan esenciales para el ser humano como la sociedad y la educación.

En la actualidad, la sociedad se encuentra marcada por los cambios que han sido generados por la globalización y también por el desarrollo tecnológico, lo cual ha ido demandando una educación que le posibilite a las personas un trabajo digno pero que además se encuentre asociado a condiciones en cuanto a calidad de vida; pero además, de una educación que facilite las competencias necesarias con las que pueda adaptarse a los incesantes cambios laborales y la autogeneración de empleo.

En consecuencia, esos antiguos paradigmas que fueron desarrollándose sobre la educación han ido modificándose, sobre todo cuando se trata de educación a nivel técnico. Hoy día, se ha hecho precisa de una propuesta educativa que sea lo suficientemente adaptable, amplia y relevante, pero que además cuente con una visión que esté orientada hacia una mayor flexibilidad en lo que respecta al currículo y a la estructura educativa, a fin de facilitar la entrada y la salida a las diversas etapas formativas, en el transcurso de la vida.

En tal sentido, todas estas transformaciones impulsan a los educadores a alcanzar una reflexión sobre la misión que conlleva la educación dentro de los más recientes contextos para poder atender las nuevas condiciones del mercado laboral y con ello lograr adaptarse a ellas sin dejar a un lado los principales objetivos de una educación liberadora que sitúe en el centro a la persona, tratando de aprovechar las nuevas condiciones para romper las estructuras injustas sobre las que hoy se asientan nuestras sociedades.

Cambios profundos y permanentes

Las dos últimas décadas han dado cabida a profundos cambios y transformaciones en todos los sentidos dentro de la sociedad, trastocado de forma radical el paisaje que invadía nuestra sociedad, en consecuencia, ello se ha hecho más que evidente en el mundo del trabajo. Como resultado de ello, la economía ha experimentado un crecimiento debido al intercambio de bienes que corresponden a un alto valor agregado que de materias primas. Del mismo modo, las empresas multinacionales se han ido extendiendo alrededor del planeta en simultáneo con los procesos productivos y comerciales que difieren de una forma notable a como funcionaban años atrás.

Ahora nos encontramos en un proceso de homogeneización cultural que no tiene algún precedente, donde los grandes medios de comunicación han logrado adentrarse hasta los lugares más recónditos, pero además se han encargado de promover hábitos de vida y de consumo que se muestran cada vez más estandarizados. En medio de todo, lo que preocupa es el deterioro de los valores humanos ante el individualismo y la cultura pragmática y hedonista. El rechazo a la cultura dominante, más allá de ser canalizado dentro de los nuevos modelos alternativos, a menudo se plasman en fundamentalismos de nuevo cuño, lo que ha resultado en peligroso caldo de cultivo para las actitudes violentas y la intolerancia.